Despierta a la niña que llevas dentro

Cuando eres pequeña tienes todo el futuro por delante. Eres inocente, creativa, confiada, positiva y soñadora. Con el paso de los años desaparecen poco a poca esas cualidades. Ya no somos tan inocentes, sino más astutas. Tenemos acceso a muchas cosas y la creatividad desaparece. Nos volvemos desconfiadas con las personas y con distintas situaciones. Pensamos que debemos tener los pies sobra la tierra y que el soñar no puede formar parte de la vida de adulto.

Escucha la voz de la niña que llevas dentro

Muchos niños piensan que la vida de los adultos es aburrida. Y en parte llevan razón. Nuestro diario vivir va a un ritmo demasiado acelerado. Vamos corriendo de un lado para otro. Planeando cada minuto de nuestro tiempo. Parece que el tiempo se nos escapa de las manos y el estrés nos supera.

Si tenemos familia, todo este proceso se agudiza. Necesitas tiempo para tu pareja, para tus niños, para tu trabajo, para las tareas del hogar… Y de repente, te das cuenta que ni siquiera tienes tiempo para pensar en ti. Cuando esto sucede detente un momento y escucha a la niña que llevas dentro. ¿Qué le gustaría hacer?

Vuelve a soñar

No se trata de volverte inmadura, sino empieza a soñar de nuevo. Tus sueños serán más reales. Ya no soñarás algo inimaginable, pero te puede ayudar a ponerte una meta de algo que te gustaría hacer y que puede ser realizable. Tómate tiempo para planearlo e intenta llevarlo a cabo. No tienen que ser grandes cosas, pero el hecho de dedicarte tiempo para ti, te aportará buenos sentimientos.

Aprende del pasado, vive el presente y sueña el futuro. Sí, hay que vivir y disfrutar del presente, pero sienta bien soñar el futuro. No sabemos cómo será, pero es posible que podamos direccionarlo y los pasos a tomar se dan en el presente. Además el ir dando pasos pequeñitos y conseguirlos poco a poco te motivan para seguir adelante.

Confía

Con los años te vuelves desconfiada. Te resulta casi casi imposible volver a confiar al 100% en alguien o en algo. Parece que las malas experiencias que hemos tenido nos ponen una venda en los ojos y no nos permiten dar oportunidades nuevas. Estos sentimientos te hieren por dentro y no te aportan felicidad.

Al igual que piensas que en ti sí se puede confiar, hay muchas personas y situaciones en las que también podrás confiar y merecen de su confianza. Desilusiones siempre ocurren y las afrontarás cuando lleguen, pero también puedes encontrarte con gratas situaciones que te aportarán un amigo o un buen estado.

Los niños confían plenamente en los demás. No son capaces de ver la maldad. De adulto se nos enseña: “piensa mal y acertarás”. Pero esto no siempre es así. Hay aún mucho bueno en el mundo y muchas personas bondadosas y dignas de confianza. Démosles una oportunidad a que nos muestren cómo son, sin prejuzgar a todo el mundo previamente.

Sé positiva

¿Has notado lo bien que te sientes cuando te rodeas de gente positiva? Lo mismo aportas tú a los demás cuando están junto a ti y muestras todo lo positivo que llevas dentro. Puedes ser la carga de batería que muchos necesitan. Los sentimientos negativos te hacen infeliz y verlo todo de color gris o negro.

A todos nos ocurren situaciones no deseadas. Pero, ¿para qué preocuparse si no tiene solución?. Y si tiene solución, ¿entonces por qué preocuparte?. Céntrate en las cosas positivas, en los sentimientos positivos. Recuerda cómo pensabas de pequeña. Te animabas por cualquier cosa y de repente saltabas de alegría. ¡Yuju! Salta y grita cuando te alegres por algo. No es cosa de niños, es mostrar tu emoción.

Crea

Hoy día tenemos acceso a cualquier información o a cualquier cosa y nuestro sentido de la creación desaparece. En nuestra niñez creábamos dibujos, objetos, juegos, o ideas. No dejes de ser creativa. ¿Te gusta cocinar? – Pues inventa alguna receta. ¿Te gusta dibujar o pintar? – Tómate tiempo para disfrutar creando algún cuadro. ¿Te gusta viajar? – Planea tu ruta y cómo vas a hacerla. ¿Te gustan las manualidades?. ¿Te gusta escribir?,… Da rumbo suelto a tu imaginación y sigue creando. Estoy segura de que sorprenderás a ti misma y a los tuyos.

Juega

Te confieso que a mí me gusta jugar. Sí, me gusta tomar tiempo con mi familia y jugar a algún juego divertido. Mis niños disfrutan muchísimo cuando les dedico tiempo para jugar con ellos… y yo disfruto también como una niña pequeña. Jugar no es de niños. El juego tiene como fin el divertirse y el entretenerse, con lo cual es sano para ti y te aportará felicidad.

Cuando estés baja de ánimo, despierta la niña que hay en ti. Piensa en todo lo que te gustaba hacer de pequeña y llévalo a cabo.

Con amor y gratitud,

Firma Eva Naturae

 

2 comentarios en “Despierta a la niña que llevas dentro

  1. Eva, muchísimas felicidades!!!
    No soy muy activa en Facebook, pero hoy me he llevado una grata sorpresa al descubrirte.
    Tienes una excelente imagen corporativa!!! Ideas claras, discurso bien articulado y lleno de frescura.
    GRAN INICIATIVA!!! Muchos éxitos!!!

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